LA MEXICANA

Fernán Escudero

Más risas y diretes de niñas pequeñas sabias,
esta vez entreveradas de chicharras.
Chapotean dos campanas, castaña y rubia clara,
en agua encantadora de vida reventona.
 
La finca está en lo alto de los montes,
de cara al mare nuestro.
Vorágine feraz, festín de frutos en sazón.
 
Las uvas doradas y sus abuelas pasas
a la sombra de mangos, aguacates, higos y membrillos.
Granadas, higos chumbos, almendras y manzanas.
 
Romero y lavanda perfuman viento puro del campo y marinero,
al tacto del aceite de olivas plateadas.
 
La Mexicana, lugar de luz y aire.
América y Europa en vuelo miran África.
 
Mientras el reloj de sol detiene la fuga del verano de sal y moscatel
maduran espléndidos los árboles frutales y la infancia resucita.
 

(Villa La Mexicana, Torrox, Málaga, España. Verano del 2008)

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