IBÁÑEZ SUPERSTAR

Fernán Escudero

La Risa arreció en Bilbao 

Francisco Ibáñez recibió el Premio del Festival La Risa de Bilbao 2011 el pasado sábado en la sala BBK después de que Julio Rey –la mitad de Gallego y Rey– le hiciera sobre el escenario una entrevista-show “tronchante”, palabra muy practicada en Vizcaya estos últimos días. Gracias a las preguntas del uno y las respuestas del otro, los admiradores que llenamos el auditorio, además de reír, nos informamos de la trayectoria en su mundo y su gremio de nuestro muy querido dibujante, un sabio que derrocha sencillez y calor.

Ibáñez es una superestrella que brilla con máximo merecimiento por lo incansable y maravilloso de su trabajo, un lujo para la cultura popular española. Si fuera estadounidense sería multimillonario y mundialmente aún más famoso. Cientos de lectores de Mortadelo, el Botones Sacarino, Pepe Gotera… de todas las generaciones esperaron largas colas para conseguir su autógrafo el domingo a pleno sol en el Muelle del Arenal, a casi 35º, calor récord en esas latitudes.

A sus 75 años, Francisco Ibáñez es un mito viviente y, a pesar de lo cargante que ha de ser aguantar a tantos fans iguales entre sí en lo que le dicen y le piden, con todos se comporta como la persona más afable y encantadora. Será porque lo es. Igual que uno de los hombres más felices, en premio a habernos dado tanta felicidad en forma de carcajadas niñas mientras nos abría una ventana alternativa y flexible al alocado mundo de los adultos.

Su personaje favorito, con el que ahora se identifica el autor porque él mismo en la vida real ha perdido pelo y necesita gafas de gruesos cristales, es Rompetechos. Al contrario que Mortadelo, con gran éxito en Alemania, y los demás personajes, Rompetechos no ha podido ser traducido a otros idiomas porque está basado más que ningún otro en juegos de palabras. Su nombre, me dijo Ibáñez, se lo inspiró cierta película. En general, el cine cómico fue su inspiración primera. Después el banco en que trabajó hasta que decidió despedirse para dedicarse en exclusiva a dibujar.

Veinte páginas semanales llegó a entregar como norma para aquellos tebeos de Bruguera que tiraban hasta 350.000 ejemplares cada domingo, cuando lo racional y humano hubieran sido cuatro. Tiempos aquellos de poca pantalla y mucho papel. Entonces el dibujante fue pionero en la lucha por los derechos de autor. Hoy lamenta no poder animar a los niños con vocación a que se dediquen profesionalmente al dibujo de humor, pues los sueldos en el sector se han derrumbado.

Parafraseando a Juan Bas, inventor y director de La Risa de Bilbao, que es en Europa el único festival literario orientado al humor, quién nos iba a decir cuando éramos peques a los que nos tomaban por locos por troncharnos de la risa a solas mientras leíamos 13 Rue del Percebe, u otras historietas, que tantos años después tendríamos ocasión de tratar en persona a Francisco Ibáñez: “la vida, a veces, es estupenda”.

“La mejor foto de La Risa de Bilbao 2011. A estos niños absortos en sus tebeos, se los acababa de firmar el gran Ibáñez”, dice el director del festival, Juan Bas. Totalmente de acuerdo, una foto insuperable.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Actualidad y humor gráfico, Cómic, Congresos, Escritores y dibujantes, Libros. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s